
En medio del reacomodo político de cara a las elecciones de 2026, varios de los sindicatos más influyentes del país anunciaron su respaldo a la aspiración presidencial de Roy Barreras y tomaron distancia de Iván Cepeda, evidenciando una fractura dentro de los sectores progresistas.
Entre las organizaciones que oficializaron su apoyo a Barreras están la Unión Sindical Obrera (USO), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Fecode, así como otras centrales obreras. Estas estructuras sindicales han tenido un papel clave en procesos electorales recientes y fueron fundamentales en el respaldo al hoy presidente Gustavo Petro en 2022.
De acuerdo con los pronunciamientos conocidos, los sindicatos consideran que Barreras representa una opción con mayor capacidad de articulación política y de defensa de sectores estratégicos como el energético y laboral. En el caso de la USO, el respaldo estaría motivado por diferencias frente a posturas ambientales que, según sus voceros, podrían afectar la industria petrolera y la estabilidad laboral de miles de trabajadores.
El distanciamiento frente a Cepeda también se da en el marco de la consulta interpartidista del llamado Frente por la Vida, prevista para marzo, escenario que ha generado tensiones dentro del Pacto Histórico. Mientras algunos sectores promueven la participación activa en la consulta, otros han planteado reservas frente a ese mecanismo.
Este movimiento sindical reconfigura el panorama interno de la izquierda colombiana y podría tener impacto en la estructura territorial y en la movilización de votantes, especialmente en regiones donde el movimiento obrero tiene fuerte presencia.
La decisión marca así un nuevo capítulo en la disputa por el liderazgo del progresismo, en un escenario electoral que comienza a mostrar divisiones estratégicas y políticas dentro de un mismo bloque ideológico.



