
La Fiscalía General de la Nación compulsó copias a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes para que determine si existen elementos para investigar al presidente saliente Gustavo Petro por su eventual responsabilidad en la muerte de Kevin Arley Acosta, un niño de siete años que padecía hemofilia y falleció el 13 de febrero de 2026.
El menor habría permanecido cerca de dos meses sin recibir oportunamente el tratamiento requerido para controlar su enfermedad. Tras sufrir una caída en bicicleta, fue trasladado desde Huila hasta Bogotá para recibir atención especializada, pero murió días después. La Procuraduría había señalado previamente que las fallas en el suministro del medicamento por parte de la Nueva EPS incidieron en el deterioro de su estado de salud y compulsó copias para determinar posibles responsabilidades penales.
En el caso de Petro, la Fiscalía plantea que debe establecerse si tuvo alguna responsabilidad bajo la figura de posición de garante, relacionada con las decisiones adoptadas durante la intervención de la Nueva EPS. La actuación también está relacionada con la presunta divulgación no autorizada de información de la historia clínica del menor, que habría sido expuesta públicamente sin autorización de su familia.
La investigación no constituye una declaración de culpabilidad contra Petro. Será la autoridad competente la encargada de establecer si existen méritos para avanzar en una investigación formal y determinar las eventuales responsabilidades penales que correspondan.



