
El presidente Abelardo De La Espriella levantó la suspensión general que restringía el porte de armas de fuego en Colombia. La decisión permite que vuelvan a tener efecto los permisos individuales que se encuentren vigentes y que no hayan sido suspendidos, cancelados, revocados o vencidos.
El Gobierno aclaró que la medida no significa que cualquier ciudadano pueda portar un arma libremente. Se mantienen los requisitos establecidos en la legislación colombiana, así como los controles y las facultades de las autoridades para autorizar, suspender o cancelar permisos. La autorización continúa siendo individual y está sujeta a las condiciones establecidas para cada caso.
La decisión modifica una política de suspensión general que se venía aplicando durante los últimos años y que había sido prorrogada para 2026. De La Espriella justificó el cambio como una medida orientada a diferenciar entre los ciudadanos que cumplen la ley y quienes utilizan armas de manera ilegal, mientras el Gobierno mantiene los controles sobre el porte y la tenencia de estos elementos.



